miércoles, 25 de enero de 2012

Vuelven las pintadas racistas y xenófobas a Sevilla.


Glorieta de los Toreros en el Parque de María Luisa.


Local regentado por un inmigrante marroquí.
Por posibles represalias ignoraremos su localización.

La crisis actual nos conlleva a un estado de ánimo poco propicio para las relaciones entre las personas. Si sumamos la interculturalidad a la intolerancia, engendramos un peligroso coctel. Personas con caracteres juveniles, aprovechando la excitación de la botellona, aprovechan su energía para despreciar al de afuera. No sabemos si las influencias son causadas por su entorno o están dirigidas por una organización. Se deduce de todas formas una existente maldad generada desde la cobardía.
Muchos extranjeros se aprovechan del sistema, nos critican nuestro sistema económico o social. Una actitud inflexible tras haber dejado su país natal llenos de problemas, sin darse cuenta lo que reciben. Seguramente este talante nos indigna. Desgraciadamente el género humano nos transmite tales amarguras. Meditemos un momento, nuestra actitud fue todo lo correcta cuando inmigramos a Centro Europa en los años 60 o cuando viajamos por placer.